Escándalo en la Planta Separadora: Denuncian nepotismo y "directorio fantasma" en la Asociación de Trabajadores del Gran Chaco

Una profunda división y serias acusaciones de irregularidades estallaron al interior de la Asociación Mixta de Trabajadores del Gran Chaco, la organización que agrupa al personal que presta servicios en la Planta Separadora de Líquidos. El conflicto escaló a tal punto que anoche, durante una reunión convocada de urgencia, se vivieron momentos de alta tensión cuando se les trancó la puerta de ingreso a los fundadores y trabajadores antiguos, impidiéndoles participar del debate.

Por un lado, el sector liderado por la expresidenta de la asociación, Katherine Loaiza, denunció públicamente que la señora Virginia Mayoricona ha usurpado cargos mediante la creación de un directorio "fantasma" y un libro de actas nuevo, tramitando documentación ante el Gobierno Regional bajo un presunto "error" admitido por la propia gobernación.

Loaiza y los trabajadores de base dispararon con dureza, señalando que detrás de este movimiento hay un alarmante nepotismo. Denunciaron que personal antiguo y fundador (que está desde los años 2018 y 2019) fue retirado injustificadamente de áreas clave como el servicio de catering para meter en su lugar a la hermana, la sobrina, la hija y el esposo de Mayoricona, vulnerando los reglamentos internos de la organización.

"No es justo que retiren a la gente antigua de la nada y con mentiras, solo para meter a un plan familiar que ni siquiera tiene currículum ni experiencia petrolera", protestaron los afectados en directo para las cámaras de Es Noticias.

La dirigencia de la Central Obrera Regional (COR), encabezada por Elías Sánchez y el dirigente Alberto Angola, salió al paso de las críticas tras ser acusados de parcialización por haber cerrado las puertas a una de las partes en conflicto.

En declaraciones a la prensa, Sánchez, justificó la drástica medida afirmando que lo hicieron para "evitar un escenario muy tenso" y resguardar la seguridad del lugar. Aseguraron que su rol es estrictamente de "veedores" y mediadores orgánicos, y negaron que la COR vaya a "poner a dedo" a los trabajadores.

Por su parte, Angola explicó que están analizando las actas y estatutos de ambos bandos. Según la versión del nuevo directorio, la anterior gestión de Katherine Loaiza habría dejado "abandonada" a la base trabajadora, lo que obligó a una reorganización que derivó en la elección de Virginia Mayoricona, quien, según mostraron en copias notariales, ya había exigido formalmente la entrega de los activos y libros de la asociación.

La COR confirmó que ya se ha reunido por separado con ambas facciones, anoche con el sector de Mayoricona y esta mañana con la delegación de Katherine Loaiza. La meta es sentar a las dos partes en una reunión de consenso y conciliación.

Los dirigentes lanzaron una advertencia clara: de no lograrse un acuerdo inmediato que unifique a los trabajadores, la COR, como ente matriz, intervendrá de acuerdo a sus estatutos nacionales y convocará a un ampliado general para determinar las acciones más saludables para la institución.

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