Lo que está ocurriendo con la gestión educativa en el departamento de Tarija y, de forma alarmante, en el municipio de Yacuiba, ha dejado de ser una simple muestra de desorganización para convertirse en el colmo de la inoperancia, la improvisación y la falta absoluta de profesionalismo y seriedad por parte de las autoridades del sector. La gota que colmó el vaso de la paciencia de la población fue la emisión de un instructivo de ampliación de vacaciones a escasas 12 horas del inicio del nuevo día lunes.
La molestia social es absoluta. Cientos de estudiantes que pasaban el descanso pedagógico fuera de sus regiones ya realizaron el gasto económico y el esfuerzo logístico de retornar anticipadamente a sus distritos para comenzar las clases este lunes 20 de julio, tal como el propio Director Distrital de Yacuiba, Lic. Benito Fuentes Chambi, se había encargado de asegurar con total firmeza en horas previas.
La comunidad no se explica cómo se manejan instituciones tan importantes bajo criterios tan deficientes. Familias enteras pasaron la mañana del domingo preparando uniformes, mochilas y coordinando horarios, basándose en las garantías de "normalidad absoluta" dictadas por la Distrital, solo para enterarse por la tarde que la Directora Departamental, Eldy Práxi Urzagaste Herrera, decidió frenar todo mediante el Comunicado DDET/EPUH/gmjs N°07/2026.
Ante este panorama, las bases sociales y los padres de familia han comenzado a levantar la voz con fuerza. "No se entiende por qué razón tenemos que soportar gente tan ineficiente en cargos de tanta relevancia, donde además siempre ronda la sombra del nepotismo y el favor político por encima de la capacidad técnica", manifestaron representantes de familias notablemente afectados por la medida tardía.
La indignación ha escalado a tal punto que ya se exige abiertamente el cambio inmediato de estas autoridades inoperantes. El pedido hacia la Junta de Padres de Familia es contundente: deben pronunciarse de manera urgente y ejercer una presión real para remover a este personal improvisado de las oficinas públicas.
"¿Hasta cuándo vamos a seguir soportando que jueguen con el tiempo, la economía y la educación de nuestros hijos?", cuestionan los afectados, quienes advierten que de no tomarse medidas drásticas contra los responsables de este papelón, las movilizaciones no tardarán en hacerse sentir en las puertas de las direcciones educativas. La paciencia en el Gran Chaco se ha terminado.
