El ejecutivo del Mercado San Gerónimo, Severino Alvarado, rompió el silencio y expresó la profunda preocupación y frustración que atraviesa el sector gremial ante lo que califican como un "abandono total" por parte del Gobierno Autónomo Municipal de Yacuiba y de Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB). Tras seis años de promesas incumplidas y mesas de trabajo estériles, las bases no descartan iniciar medidas de presión.
Entre los puntos más críticos denunciados por el dirigente se encuentran:
El drama del gas domiciliario e instalaciones: Alvarado lamentó que tras seis años de gestiones, ni la Alcaldía ni YPFB den una solución definitiva al suministro de gas. Explicó que persisten observaciones técnicas y un presunto litigio que frena el proceso. Además, alertó que YPFB pretende desconocer las instalaciones previas realizadas por la empresa constructora, mientras les aseguran que el consumo total acumulado tendrá que ser pagado por los locatarios.
A oscuras y "en la era de piedra": El ejecutivo enfatizó que el mercado comienza a operar a las 4:00 de la mañana en total oscuridad. Ante la falta de una iluminación adecuada y el incumplimiento de mejoras que debían llegar hasta la avenida Marsana, los comerciantes se ven obligados a vender alumbrándose con linternas y focos a pila.
Inseguridad y descontrol de horarios: La dirigencia solicitó formalmente el cambio de horario de la Intendencia y de la Guardia Municipal para que brinden cobertura desde la madrugada. Actualmente, el personal llega a las 8:00 de la mañana, cuando la jornada ya está a la mitad, dejando el mercado desprotegido y permitiendo el asentamiento desordenado de puestos.
Alvarado lamentó el desplante de los técnicos municipales en inspecciones programadas para temas urgentes como el sistema de agua, donde solo asistió la empresa EMAPYC. Asimismo, criticó que no se esté cumpliendo el compromiso de notificar y trasladar al mercado a los comerciantes que venden en las calles y causan accidentes.
El representante cuestionó la falta de experiencia de la actual administración del mercado y exigió la designación de una persona idónea, correcta y neutra, que no se deje influenciar por pequeños grupos y trabaje equitativamente para todos los locatarios.
"Se han entregado con bombos y platillos, nos dijeron que se habían puesto plazos, pero no se está cumpliendo nada. Entraron como escoba nuevita, pero no se ve el trabajo en el mercado. Nos toman el pelo como si fuéramos sonsos", manifestó de forma contundente Alvarado, señalando además la difícil situación económica del sector, donde las ventas apenas dejan "centavitos" de ganancia.
Ante este panorama, la dirigencia convocará a una reunión general de emergencia de manera inmediata. De no haber respuestas concretas una vez vencidos los plazos estipulados en los compromisos escritos, los comerciantes del Mercado San Gerónimo advierten que ejercerán medidas de presión legítimas para hacer valer sus derechos.

