VIAJAR DE NOCHE HACIA VILLAMONTES ES JUGARSE LA VIDA ENTRE HUECOS Y CAMIONES

En una dramática y contundente denuncia que expone la crítica realidad vial de la región, el conocido ciudadano y trabajador del sector transporte, Fernando “Sueñito” Bedoya, catalogó como una auténtica "trampa mortal" el estado actual de la Ruta Nacional 9, particularmente en el tramo que une a los municipios de Yacuiba y Villamontes. Con registros fotográficos capturados in situ, Bedoya alertó que transitar por esta carretera internacional durante las horas de la noche se ha convertido en un desafío extremo donde choferes y pasajeros se juegan la vida a cada kilómetro.

A su retorno de la vecina localidad, Bedoya manifestó su profunda preocupación por las maniobras que se ven obligados a realizar los conductores para esquivar los profundos baches. "Lamentamos tener que salirnos de la ruta y abrirnos hacia los costados de la vía. Al hacer esto en la oscuridad, corres el riesgo de que un camión de alto tonelaje o cualquier otra movilidad te embista por la parte de atrás. Es una situación de zozobra constante donde ojalá Dios quiera no tengamos que lamentar accidentes fatales", relató con indignación.

La gran interrogante que Bedoya trasladó a la opinión pública gira en torno al destino de los cuantiosos recursos económicos que se recaudan diariamente en la región. El denunciante cuestionó con dureza la falta de transparencia y la ausencia de obras estructurales, apuntando de forma directa a las recaudaciones vigentes en los retenes de Palmar Chico y de El Ojo del Agua.

"Todos los días dejamos nuestro dinero en el peaje, dependiendo de la clase de movilidad que manejamos. Sin embargo, lo único que vemos son microempresas haciendo bacheos improvisados que apenas duran dos o tres semanas y luego la ruta vuelve a estar idéntica o peor. Un ingeniero especialista me explicaba que un recaparamiento asfáltico completo debe ejecutarse obligatoriamente cada diez años; aquí en el Chaco han pasado más de treinta años y nunca se hizo una intervención profunda", aseveró.

Ante este escenario de abandono, Bedoya realizó un llamado urgente y enérgico a los dirigentes de las diferentes líneas de micros, sindicatos y transportistas que viajan hacia Santa Cruz, Tarija y el interior del departamento, instándolos a unificar fuerzas y hacer llegar la preocupación de todos los sectores sociales de manera formal.

El reclamo también apuntó directamente a la representación política del Gran Chaco en la Asamblea Legislativa Plurinacional. Bedoya recordó que la región cuenta con un diputado y una senadora electos que tienen la obligación de llevar esta problemática a las esferas del Gobierno central. "Ellos son nuestras máximas autoridades a nivel nacional y deben hacer conocer que el Chaco ya necesita con urgencia el financiamiento de la segunda fase del proyecto de pavimentado y el recaparamiento total hasta Villamontes", argumentó.

Asimismo, reprochó el contraste histórico de la región: "El Chaco le ha dado al departamento de Tarija y al país los mejores momentos económicos gracias a las regalías del gas. Es doloroso e indignante ver cómo en el norte del país, hacia Oruro o La Paz, existen dobles vías enormes que dan gusto y son 'para sacarse el sombrero', mientras que aquí, por donde pasó tanta plata, nos dejaron una ruta internacional llena de huecos". En ese sentido, emplazó al Ejecutivo Regional, alcaldes y asambleístas a dejar de lado las disputas de competencias y presionar de manera conjunta para exigir que la doble vía se extienda formalmente hasta Villamontes.

Para culminar, la denuncia abordó la crítica situación de seguridad urbana en el ingreso a Yacuiba. Bedoya visibilizó el peligro latente en el tramo de tres kilómetros y medio de la doble vía de ingreso, una demanda histórica de los vivientes de la zona y de la Federación de Juntas Vecinales (FEJUVE) bajo la representación de Jorge Amador, que sigue en total olvido.

El panorama se torna catastrófico durante los días de lluvia o llovizna, donde la visibilidad se reduce a cero, provocando múltiples colisiones y atropellos. "Es un riesgo total. De día se puede sortear la ruta, pero de noche es una oscuridad absoluta. Lo más grave es que estamos a escasos metros del Hospital de Tercer Nivel. Ese sector debería tener una iluminación perfecta, impecable, que marque la diferencia para las familias y las ambulancias que llegan de emergencia en la madrugada. Le hago un llamado directo al señor Alcalde Municipal: es hora de ponerse a trabajar en lo que le compete y solucionar la iluminación de este tramo", concluyó.

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